por Mario Bortolotto

La ofensiva de Rubio y Trump choca con la realidad que algunos legisladores vieron en la isla

La escalada guerrerista que la administración Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, están orquestando contra Cuba no solo es un acto de soberbia imperial, sino que resulta tan burda y arbitraria que ha generado incomodidad incluso dentro de las propias entrañas del Congreso estadounidense. La maquinaria de guerra de la potencia militar más colosal de la historia humana vuelve a ensayar sus viejas recetas de intervención, amenazando a un pueblo que durante 65 años ha resistido con dignidad los designios de un sistema en declive terminal.

El pasado 20 de julio, el Departamento de Estado publicó un informe de cien páginas titulado “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI”[3], un documento que pretende responsabilizar a la isla de “muchas de las conmociones más significativas de la historia política reciente de Estados Unidos —desde los disturbios de George Floyd hasta el ascenso de Antifa y la explosión del activismo proterrorista en los campus universitarios”[3]. La narrativa, teñida de un macartismo trasnochado, busca presentar a Cuba como el centro de una vasta conspiración contra la civilización occidental[3], mientras se nombra a organizaciones como la corriente Socialistas Democráticos de América (DSA), activistas como Amy Goodman y hasta al fundador de Ben & Jerry’s como supuestos agentes de influencia cubana[5].

Pero lo que el informe oculta —y lo que algunos legisladores han constatado con sus propios ojos— es la realidad de un pueblo sometido a un asedio que en cualquier otro contexto sería calificado como crimen de guerra. El representante Mark Pocan (demócrata por Wisconsin), quien regresó recientemente de una misión de investigación de cuatro días en la isla junto a las congresistas Delia Ramírez, Teresa Leger Fernández y Maxine Dexter, calificó el documento como “lo más estúpido, fantástico y sesgado que he leído jamás de una agencia gubernamental“[1]. Pocan fue contundente: el informe “se centra en los años 60 y 70 sin conexión clara con el presente”[1] y fue escrito para satisfacer “los intereses políticos de Marco Rubio en el sur de Florida”[1], centro histórico de la “gusanera” del exilio contrarrevolucionario cubano, con el objetivo de “justificar que Trump prepare otra guerra”[1].

Lo que la delegación de congresistas demócratas encontró en Cuba dista mucho de la amenaza que dibuja el informe. En sus declaraciones, describieron una isla convertida en una “Gaza silenciosa”: apagones eléctricos de más de 20 horas (uno de ellos durante la propia visita), basura acumulada en las calles, escasez severa de alimentos y medicinas, y un sistema de salud quebrado por las sanciones[2]. La congresista Maxine Dexter, médica, denunció que el bloqueo de combustible y las sanciones secundarias han provocado un aumento de la mortalidad infantil —que pasó de 4 a 9,9 por cada 1.000 nacidos vivos— y han imposibilitado la distribución de ayuda humanitaria internacional[2]. La representante Delia Ramírez señaló que las políticas de EE.UU. “exacerban una crisis de desplazamiento” que obliga a los cubanos a elegir entre el hambre en su tierra o el maltrato del ICE en EE.UU.[2].

Las voces disidentes no se limitan a Pocan. El representante Don Beyer calificó el informe de “disparate paranoico para justificar una guerra con Cuba”[4], mientras que el grupo pacifista Code Pink, mencionado en el documento, lo tachó de “cacería de brujas políticamente motivada” contra las voces opuestas a la guerra[4]. Hasta la revista *The Nation* ha señalado que Rubio se ha convertido en un “Joe McCarthy moderno”[5]. La propia administración Trump, a través del portavoz del Departamento de Estado, no descartó una acción militar, limitándose a decir que el objetivo es “defender a EE.UU. del extremismo de izquierdas”[5].

Esta ofensiva se inscribe en una estrategia de máxima presión que comenzó con el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela el pasado enero y que ha llevado a Cuba a un virtual punto de quiebre, con un cerco energético que impide la entrada de combustible y un bloqueo económico que ya acumula pérdidas estimadas en 2,1 billones de dólares para el pueblo cubano[2]. Pero el imperialismo no logra ocultar sus contradicciones: hasta en el corazón del aparato legislativo estadounidense, la farsa del informe ha generado rechazo.

Mientras Marco Rubio y Trump empujan al mundo hacia una nueva guerra ilegal, los congresistas que visitaron Cuba lanzaron una advertencia clara: cualquier operación militar “exacerbaría una catástrofe humanitaria, pondría en riesgo innecesario a los soldados estadounidenses y dañaría a las personas que dicen apoyar”[2].

Cuba no es una amenaza. Cuba es un ejemplo de dignidad frente al imperio. Y mientras el sistema estadounidense se debate en su crisis estructural, los pueblos del mundo seguimos alzando la voz: ¡Abajo el Bloqueo a Cuba ya! ¡Abajo el intervencionismo yanqui en Cuba y toda Latinoamérica!

## Referencias

1. Pocan, M. (2026, 21 de julio). *Pocan reacts to State Department’s Cuba report* [Comunicado de prensa]. Oficina del Representante Mark Pocan. https://pocan.house.gov/media-center/press-releases/pocan-reacts-state-departments-cuba-report

2. Pocan, M., Dexter, M., Leger Fernandez, T., & Ramirez, D. C. (2026, 13 de julio). *Reps. Pocan, Dexter, Leger Fernandez, and Ramirez return from Cuba fact-finding mission* [Comunicado de prensa conjunto]. Oficina del Representante Mark Pocan. https://pocan.house.gov/media-center/press-releases/reps-pocan-dexter-leger-fernandez-and-ramirez-return-cuba-fact-finding

3. Departamento de Estado de Estados Unidos. (2026, julio). *Cuba: The capital of 21st century communism* [Informe completo]. https://www.state.gov/wp-content/uploads/2026/07/Cuba-Report.pdf

4. Redacción de Granma. (2026, 24 de julio). El mundo denuncia informe del Departamento de Estado contra Cuba. *Granma*. https://www.granma.cu/mundo/2026-07-24/el-mundo-denuncia-informe-del-departamento-de-estado-contra-cuba-24-07-2026-23-07-45

5. Vanden Heuvel, K. (2026, 23 de julio). Marco Rubio’s Cuba fantasies are more dangerous than they seem. *The Nation*. https://www.thenation.com/article/world/marco-rubio-cuba-report-progressives-national-security-political-repression/

6. Kornbluh, P. (2026, 2 de julio). The Rubio cable on Cuba: Inside US efforts to shut down debate at the United Nations on Washington’s economic warfare. *The Nation*. https://www.thenation.com/article/world/trump-cuba-united-nations-state-department-leaked-cable-sanctions-humanitarian-crisis/

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