Desde la organización Poder Popular, en Argentina, expresamos nuestra profunda preocupación y solidaridad ante los graves acontecimientos que se desarrollan en el norte y este de Siria, en los territorios de Rojava. Mientras se anuncia un supuesto acuerdo de alto el fuego y de “integración”, las agresiones continúan. Tal como denunciaron las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), se registraron enfrentamientos armados en Ain Issa, Al-Shaddadi y Raqqa, incluso en las inmediaciones de la prisión de Al-Aqtan, donde se encuentran detenidos miembros de ISIS, configurando una situación de extrema peligrosidad para toda la región.
El comandante general de las SDF, Mazlum Abdi, fue claro: esta guerra no fue elegida, fue impuesta. Frente a intentos deliberados de empujar a una guerra civil y destruir la experiencia política construida en estos años, las fuerzas y el pueblo de Rojava han tomado decisiones tácticas para evitar un mayor derramamiento de sangre, sin renunciar a lo fundamental: defender los logros de la revolución, su carácter democrático y plurinacional, y el protagonismo de las mujeres. Denunciamos el cerco de silencio de los grandes medios regionales, que invisibilizan la escalada militar, relativizan las violaciones al alto el fuego y ocultan los riesgos que esta ofensiva implica no solo para el pueblo kurdo, sino para todas las comunidades que habitan Siria y para la estabilidad de la región.
La resistencia de Rojava no es un asunto local. Es una causa internacionalista. Está en juego una de las experiencias más avanzadas de autogobierno, convivencia entre pueblos y emancipación de las mujeres de nuestro tiempo.
Desde Argentina llamamos a romper el silencio, a difundir lo que está ocurriendo y a fortalecer la solidaridad activa con Rojava y sus pueblos.
Defender Rojava es defender la vida.
La resistencia es vida.
Jin, Jiyan, Azadî.
Mujer, Vida, Libertad.